Durante este curso, nuestras clases de guitarra grupal para niños han sido una experiencia llena de música, aprendizaje y diversión.
Organizamos a los alumnos en grupos según su nivel, lo que nos ha permitido acompañar su crecimiento musical de forma personalizada y dinámica.
Cada semana, los niños han compartido con sus compañeros no solo el proceso de aprender a tocar la guitarra, sino también el disfrute de hacer música en equipo.
En el grupo de iniciación, los más pequeños dieron sus primeros pasos con el instrumento: aprendieron a conocer sus partes, a identificar las cuerdas, tocar acordes básicos y seguir ritmos sencillos.
El grupo intermedio se animó con nuevos desafíos, como los acordes con cejilla, canciones más largas y ritmos variados, mientras desarrollaban una mejor coordinación entre ambas manos.
A lo largo del curso, cada grupo ha trabajado canciones adaptadas a su nivel, lo que ha hecho que los avances sean visibles y motivadores.