TITLE

DESCRIPTION

Las alergias de nuestros hijos…

Como sabéis, nuestros principal objetivo con este blog es ofreceros información cercana sobre las vivencias de otros padres y madres, que como nosotros, se enfrentan con el gran reto de la educación de nuestros hijos. Frecuentemente crearemos artículos de opinión y experiencia, donde padres y madres como nosotros podamos compartir aquello que nos preocupa de su día a día.

 

Una de nuestras principales preocupaciones cotidianas es la salud de nuestros hijos, algo que nos obliga a estar en situación en alerta desde que se levantan hasta que se acuestan. Una de esas preocupaciones, que es más comúnmente compartida por muchos de nosotros son las alergias. Las alergias de nuestros hijos, son una de esas preocupaciones con las que convivimos y que poco a poco nos obliga a estar mucho más pendientes de ellos.

 

A continuación os ofrecemos un excelente artículo de reflexión y experiencia sobre las alergias que sufre uno de nuestros alumnos más estimados, y esperamos que os sirva de referencia para otras situaciones similares:

LAS ALERGIAS ALIMENTICIAS EN LOS NIÑOS

Cuando te dicen que tu hijo es alérgico a  alimentos (leche, huevo, pescado y algunos frutos secos, en mi caso), te vuelves inspector de ingredientes y descubres  muchos productos que llevan estos componentes, que nunca hubieras  imaginado. Por ejemplo, en el caso de la leche, encuentras que la mayoría de embutidos llevan proteínas de leche (se pueden ver en los ingredientes como: caseína, caseinatos, lactoalbúmina, proteínas lácteas, lactosuero, suero lácteo, sólidos lácteos, etc.), las salchichas, carnes adobadas, productos cárnicos elaborados, fiambres, panes de molde, cereales, horchatas, margarinas, productos que se anuncian “sin lactosa”, cremas corporales, toallitas…

 

En el caso del huevo tienes que vigilar que en los ingredientes no haya clara o yema de huevo, albúmina, ovoalbúmina, ovoproductos, ovomucoide, huevo en polvo, lisozyma (frecuente el algunos colirios y otros medicamentos) etc. Pero lo que se ha puesto de moda últimamente es que después de los ingredientes aparezca: “puede contener trazas de leche, huevo…”  o “hecho en fábrica en la que se manipula  huevo, leche…”. Esta información aparece en muchísimos productos y es casi imposible comprar pasta, cereales, galletas, pan tostado, gelatinas, etc., que no la lleven por lo que tienes que decidir, dependiendo del grado de alergia que tenga el niño al alimento, si quieres ampliar el menú y arriesgar o no. En cualquier caso, debes tener siempre un antihistamínico a mano. El más utilizado “polaramine” es una sustancia  roja muy pegajosa que una vez abierto es muy difícil de transportar sin que se derrame, por lo que sería conveniente que lo fabricaran en ampollas o envases con pequeñas dosis, para poder tenerlo siempre cerca.

 

Los sustitutos de los alimentos que producen alergia, como es el caso de la leche de soja para los alérgicos a la leche,  han ampliado mucho su mercado y es fácil encontrarlos en supermercados, pero no es común su uso en colegios o cafeterías donde los niños desayunan cuando no pueden hacerlo en casa o están de vacaciones. En las comidas en restaurantes tienes que preguntar al camarero por los ingredientes de los menús.   En la elaboración de cualquier guiso, puré, legumbre, arroz,  pollo asado etc., se utilizan a veces caldos de carne obtenidos de pastillas que frecuentemente llevan alguno de los alimentos prohibidos. Los sitios donde se celebran los cumpleaños tampoco tienen menús especiales para alérgicos y los menús que ofrecen (salchichas, hamburguesas, pizzas…)  llevan siempre leche y/o huevo por lo que los niños deben llevar siempre su propia merienda en la mochila.

 

Dejando a un lado los inconvenientes que tienen las alergias, lo más positivo de esta situación y que sorprende gratamente, es la actitud de los niños afectados. Desde muy pequeños se vuelven responsables y cuidadosos y preguntan siempre si pueden. Cuando aprenden a leer, ellos mismos identifican las sustancias que no pueden tomar y aceptan de forma natural y sin quejas, que sus compañeros coman  helados, bollos, batidos, tartas, chuches… y ellos no puedan.

Madre de un niño alérgico

Desde este espacio, queremos darle un gran abrazo de gratitud y ánimo para la autora del excelente artículo que esperamos que sea el precursor de una gran variedad de artículos con vuestras opiniones, que sirva de motivación y ánimo para todos nosotros y que así podamos ir construyendo un sitio mejor para todos nosotros…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Archivos

Contacta con nosotros:

FACEI SL

info@faceisl.com     
917393422

Síguenos en las redes sociales!