El despertar de las sirenas y las Aguas del Reino Marino
La jornada comenzó con una nueva aventura en nuestro viaje por los Misterios del Mar y los Lagos. Nuestros Guardianes de la Marea Azul fueron los encargados de despertar a las sirenas que permanecían ocultas entre las aguas mágicas. A través de juegos, canciones y
mucha imaginación, consiguieron devolver la alegría al Reino Marino. Más tarde llegó el momento de los Juegos del Arrecife, donde nuestros exploradores superaron divertidos retos cooperativos, demostrando su compañerismo y ganas de descubrir todos los secretos
que escondía el océano.
Entre risas y mucho entusiasmo, fueron preparándose para uno de los momentos más esperados del día; con las mochilas listas y la emoción a flor de piel, los Guardianes de la Marea Azul pusieron rumbo a las Aguas del Reino Marino, donde les esperaba una mañana llena de diversión.
Una vez allí, disfrutaron de un refrescante baño, jugaron, chapotearon y compartieron momentos inolvidables con sus compañeros. Las risas no dejaron de sonar mientras se convertían en auténticos exploradores marinos, viviendo una aventura que recordarán durante mucho tiempo. Cuando la misión acuática llegó a su fin, nuestros Guardianes recogieron sus pertenencias, se cambiaron de ropa y se prepararon para regresar. Entonces apareció La Caracola Viajera, el mágico vehículo que transporta cada día a nuestros exploradores entre nuevas aventuras.
A bordo de La Caracola Viajera, emprendimos el camino de vuelta al colegio, donde nos esperaba la comida para recuperar fuerzas después de una mañana repleta de descubrimientos, diversión y mucha magia marina. Cuando llegamos al colegio y después de coger fuerzas, nuestros Guardianes de la Marea Azul continuaron su aventura descubriendo que, en el fondo del mar, uno de los mayores tesoros es la amistad y, para introducir la actividad, compartimos un bonito cuento protagonizado por un simpático pulpo, que nos enseñó la importancia de ayudarnos, respetarnos y cuidar de quienes nos rodean.
Después del cuento, llegó el momento de crear entre todos un gran mural. Los más pequeños de Infantil decoraron un plato con muchos colores y creatividad, mientras que los niños y niñas de Primaria, además de decorarlo, escribieron una palabra que para ellos
representaba la amistad.
Para dar el toque final a nuestra obra, todos los Guardianes de la Marea Azul dejaron la huella de sus manos, convirtiéndose en los tentáculos de un gran pulpo de la amistad. Con la ayuda de los monitores, los niños fueron colocando cada una de las piezas hasta completar un precioso mural que simboliza que, igual que en el océano, cuando trabajamos unidos podemos conseguir cosas maravillosas.
¡Una actividad llena de creatividad, trabajo en equipo y valores que quedará como un bonito recuerdo de nuestra expedición por los Misterios del Mar y los Lagos!