Este miércoles ha sido uno de esos días que dejan huella en el Campus Deportivo. Bajo el sol del verano y con la energía al máximo, nuestros pequeños exploradores vivieron un día completo lleno de movimiento, emoción y mucho aprendizaje.
Después de nuestro tradicional Desayuno de Campeones y una animada sesión de calentamiento, pusimos rumbo a la piscina. La jornada acuática estuvo protagonizada por un concurso de saltos, donde los niños y niñas demostraron su valentía, creatividad y dominio del medio acuático. ¡No faltaron las ovaciones y las risas!
Ya con el cuerpo relajado y el espíritu competitivo encendido, por la tarde celebramos las semifinales del Torneo de Ajedrez. Fue una sesión donde la concentración, la lógica y el respeto por el contrincante fueron los protagonistas. Ver a los participantes tan entregados al juego es una muestra más de cómo el deporte va mucho más allá del movimiento físico: también es un ejercicio mental.
Cada día es una nueva aventura, y este miércoles no ha sido la excepción. Seguimos construyendo recuerdos, habilidades y valores que acompañarán a nuestros deportistas más allá del verano.
¡Nos vemos mañana con más sorpresas en el Campus Deportivo!